EL DAÑO QUE SUPONE UNA MALA ORIENTACIÓN AL CONJUNTO DE LA SOCIEDAD

Un estudio reciente de AIM SOLO muestra que el 84% de los profesionales no son felices en su puesto de trabajo.

Extraído de la consultora Gallup sobre un estudio a 230.000 trabajadores, que diferencia en 3 categorías a los profesionales, dice que los comprometidos son los que más éxito tienen. La investigación muestra que las personas que usan sus fortalezas todos los días tienen seis veces más probabilidades de tener éxito en el trabajo. Todos los empleados tienen puntos fuertes: la combinación única de talentos, conocimiento y habilidades les ayudan a hacer lo que mejor saben cada día.

Gallup confirma lo que motivó el proyecto AIM SOLO ahora hace 10 años, la disociación entre talento y conocimiento que llega al mundo profesional.

El problema de la disociación entre talento y habilidades con el conocimiento se origina en el momento de elegir los estudios al acabar la ESO. La carrera profesional no empieza cuando se accede al mercado laboral, sino cuando se eligen los estudios al acabar la ESO.

La totalidad de los estudiantes tienen como meta encontrar trabajo una vez hayan acabado los estudios, con lo que se entiende que es ese, el trabajo, el objetivo principal, y no los estudios que pasarían a ser una herramienta y no un fin en sí mismo.

Según un reciente estudio de NetQuest para InfoJobs muestra que el 74% de los jóvenes eligen sus estudios pensando en su vocación, aquello que les gustaría. La motivación trata sobre la moda actual de animar a los estudiantes a elegir según lo que les gusta o apasiona. Una motivación muy peligrosa, ya que el estudiante joven asocia su pasión y su vocación a sus hobbys. Es por ese motivo que muchos acaban eligiendo estudios que tienen que ver con los videojuegos o deportes.

Los datos son muy preocupantes. El Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) presentó su informe “Datos y cifras del sistema universitario español”, donde por primera vez acerca algunos datos necesarios para reformar la educación y asegurar el crecimiento de las instituciones para el bien de los estudiantes, empleadores y la sociedad en su conjunto. Una de los nuevos y más preocupantes datos es del abandono universitario, ya que el informe asegura que un 19% de los universitarios españoles abandona sus estudios en el primer año de carrera (casi 1 de cada 5 estudiantes), y esto presenta una pérdida anual de 1.500 millones de euros al Gobierno. Sin embargo los datos son aún más impactantes, ya que indican que el 32% de estudiantes abandonará durante la carrera y el 10,9% cambiará de estudios. En el mismo sentido, los datos ofrecidos por el propio MECD indican que un 71% de los estudiantes de Ciclos Formativos abandonan y el 23% de los alumnos no acaban el bachillerato.

Los datos muestran claramente que hay un problema en el momento de la elección a los estudios superiores y a la profesión.

Pero, ¿Qué es orientar y quien orienta?

Según la RAE Orientar es:

  • Dar a alguien información o consejo en relación con un determinado fin.
  • Dirigir o encaminar a alguien o algo hacia un fin determinado.

En este sentido el principal problema reside en lo que se entiende como “determinado fin” que no puede ser bajo ningún concepto, trabajar o estudiar de cualquier cosa.

En ese cometido son los orientadores de los centros educativos los primeros que se encuentran desamparados, ya que no poseen conocimientos del mundo profesional ni laboral, ni tampoco poseen herramientas que les ayude a desarrollar su trabajo.

En muchas ocasiones no se identifica en el colegio la figura de orientador como tal, trasladando esa tarea al psicopedagogo, generalmente más alineado a la ayuda de alumnos con dificultades de aprendizaje. Un aspecto que refleja claramente que existe una falta de profesionalización de esa figura.

El estudio de MEDC concluye:
Cuanta más información esté a disposición de los jóvenes respecto a las ventajas futuras a lo largo de toda la vida ligadas a proseguir los estudios, menor será el abandono. Se trata de un campo, el de la información, en el que conviene aumentar los esfuerzos para que una decisión con efectos para toda la vida no se base solo en cuestiones de corto plazo.

AIM SOLO, situamos al alumno en el centro de la orientación, por encima incluso de lo que él cree o piensa, para proponerle planes de carrera, con el objetivo de que llegue al mundo profesional teniendo asociado su talento a su conocimiento.